Para que el moverse de casa no se convierta en una excusa, SALTO acude al domicilio del cliente proporcionando el material necesario para la sesión. Tras una primera evaluación de su nivel físico, prepara un entrenamiento variado e individualizado acorde con los objetivos pre-establecidos. Este servicio está destinado principalmente a aquellas personas con un nivel alto de dependencia o con falta de movilidad (ictus, prótesis de rodilla, prótesis de cadera, diálisis, esclerosis múltiple... son casos reales que han contratado este servicio). 

La duración de las sesiones es de una hora, en las que gracias al entrenamiento personal, el cliente se beneficia de la atención completa de un profesional, sacando el máximo beneficio al tiempo de entrenamiento. Esto permite aumentar el control sobre el desarrollo de las actividades realizadas durante el entrenamiento, como la técnica, posturas, cargas...